Ir al contenido principal

Ser testigo de una nueva vida


3-marzo-2015

Por: Hilda Ruth Flores Muñoz


Decidí escribir en honor a la nueva vida. Me inspiré por la vida que vi nacer el 24 de marzo de 2015, que marca un hito importante en una familia pequeña. Una vida que devuelve la fe, la alegría y la unión, con la esperanza de la trascendencia biológica.

Pero la nueva vida no sólo está en el nacimiento de un bebé, sino en el despertar de cada mañana, en el volver a confiar, en el volver a amar, en el iniciar un proyecto, en no darse por vencido. Es nuestro deber valorar la vida, amarla, optimizarla, ser testigos, pero aún más: ser protagonistas de ella.


¡Celebremos la vida!

Comentarios

Entradas populares de este blog

El genio

30-12-2012 Por: Hilda Ruth Flores Muñoz Era el genio callado, solitario y misterioso. Vestía con harapos, quedó huérfano y se volvió ensimismado. Heredó mucha inteligencia cognitiva, pero no desarrolló su inteligencia emocional. Tenía un futuro brillante: maestrías, doctorados, fortuna. Pero, algo pasó en su camino: conoció a una chica solitaria, insegura, que le ofrecía comodidad… Y se casó. El genio colapsó. Perdió su pasión, dejó de luchar, se inhibió. Durante diez años vivió infeliz, frustrado, prisionero afectivo, emocional y cognitivo; pero cómodo. Hasta que un buen día, la chica lo liberó. El genio ahora ha recuperado su camino.

Noviazgos largos

30-12-2012 Por: Hilda Ruth Flores Muñoz Siempre he pensado que el amor es una decisión, producto de la madurez de las personas. El noviazgo sin embargo, es idóneo para el enamoramiento. Para esa etapa de euforia y sentido de felicidad en el otro. No tiene sentido entonces, extender el noviazgo, a que dure años, si se cree en el matrimonio – o en algún tipo de compromiso-. Los noviazgos largos, sin compromiso, son instituciones de confort, apoyos afectivos y sociales…Puentes para el siguiente gran paso.

No eres suficiente

Por: Hilda Ruth Flores Muñoz Muy joven. Muy estudiosa. Muy ocupada. Muy seria. Muy inmadura. Muy inexperta. Muy vieja. Muy gorda. Muy alta. Muy baja. Muy enojada. Muy inocente. Muy fea. Muy miedosa. Muy niña. Muy perfeccionista. Muy inteligente. Muy exigente. Muy correcta. Muy preparada. Demasiado callada. Demasiado risueña. Todas las latinas son iguales. Todas las mujeres son iguales. Te pareces a mi madre. Te pareces a mi ex-esposa. Definitivamente: ¡no existen dos glorias juntas! (A menos que se llamen Gloria y vivan juntas). Este modesto inventario es un homenaje a los prejuicios masculinos. Cuando no es la persona correcta: tú nunca serás suficiente. Sé tú misma.