30-12-2012 Por: Hilda Ruth Flores Muñoz Era el genio callado, solitario y misterioso. Vestía con harapos, quedó huérfano y se volvió ensimismado. Heredó mucha inteligencia cognitiva, pero no desarrolló su inteligencia emocional. Tenía un futuro brillante: maestrías, doctorados, fortuna. Pero, algo pasó en su camino: conoció a una chica solitaria, insegura, que le ofrecía comodidad… Y se casó. El genio colapsó. Perdió su pasión, dejó de luchar, se inhibió. Durante diez años vivió infeliz, frustrado, prisionero afectivo, emocional y cognitivo; pero cómodo. Hasta que un buen día, la chica lo liberó. El genio ahora ha recuperado su camino.
Amor y vida. El título está en alemán. Un idioma que muchos critican a priori por ser rígido, frío y muy estructurado, pero al aprenderlo se aprecia la armonía de su estructura y su intenso y a la vez sutil pronunciación. Una metáfora que concuerda conmigo.
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