Por: Hilda Ruth Flores Muñoz
Cuando no tenemos estabilidad emocional, atraemos a las
personas por nuestras patologías.
Algo duro, pero necesario de comprender.
Más aún cuando se repiten patrones en las relaciones
interpersonales.
Sin embargo, nunca es tarde para darse cuenta, para rectificar y elegir cambiar los patrones.
El primer paso: alejarse, decir adiós, no por falta de amor
al otro, sino por priorizar el amor propio.
Las palabras de Jean Monbourquette recogen el sentimiento
que queda al amar, perder…y crecer:
Cuanto más te dejo salir de mi vida,
más te arranco de mí como una piel quemada.
Cuanto más me dejo desvanecerse tu recuerdo,
más conciencia tomo de que te abandono
menos a ti que a mis sueños.
Como el ingeniero que recoge sus planos,
como el decorador
que deshace sus decorados,
he de renunciar poco a poco a mis sueños:
estar contigo para siempre,
trabajar en los mismos proyectos,
vivir nuestra vida de pareja,
envejecer juntos…
Sí, puedes marcharte.
Pero, ¿qué voy a hacer yo
con todos estos sueños,
doloroso inventario?
Ahí están, rollos de películas amontonadas,
Escapadas de su bobina.
Te envío mucho amor, mucha paz y mucha felicidad.

Comentarios
Publicar un comentario